Feliz Navidad
Muchos critican la Navidad como un ataque del capitalismo salvaje en el que nuestras tarjetas piden piedad y los bares nos abren la puerta de par en par.
Pero viendo cómo actúa nuestro instinto, y maldiciendo el no poderlo cambiar; no sé qué pasaría si no tuviéramos fechas de paz. No existiría ese momento en el que el ambiente flojea nuestro gran órgano, cogemos el abrigo, el teléfono o el móvil y dedicamos esas letras que tanto significado conllevan.
Una indescriptible melancolía nos cubre, echamos de menos lo que no vamos a tener pero sonreímos por volvernos a ver. El espíritu más inocente y vulnerable baja expulsando a la arrogancia dejando desnudo todo aquello que durante el año, entre atascos y “mp3s” no escuchamos. Echamos de menos a los que están lejos, a los que están más cerca pero no podemos hablar; perdonamos a los que nos hirieron, nos acordamos de los que olvidamos, sonreímos a los que no mucho afecto tenemos, y abrazamos a los que antes, no había motivo por el que hacerlo, pero lo estabas necesitando.
Presta esa tímida mirada, regala pensando en lo que dice no en lo que lleva, desea de verdad lo mejor para tu prójimo, borra los malos momentos en una pizarra de tiza, recarga el móvil y llama al que piensas que pensará que no piensas en él, vete con los tuyos, levántate sonriendo, di lo que tu vergüenza no se atreve a contar, sincérate contigo mismo, no eches de menos a nadie sin que él lo sepa, brinda por seguir así toda la vida, da gracias por todo lo que crees que no te mereces, recuerda lo que te haya pasado este año, pide lo mejor para el siguiente, ponte zapatos cómodos y plántate con el mejor regalo: “tú” en casa de quien no se lo espere, ruega por repetir otra Navidad, porque se cumplan tus sueños, no te arrepientas de lo que hiciste si fuiste feliz, disfruta de los que más te quieren y alégrate porque haya alguien que su mayor alegría sea verte bien, adorna tu casa de portales y árboles, compra champán, reserva las uvas, termina la carta de Reyes Magos, vístete de gratos recuerdos, no pases frío, perdona el pasado y piensa en lo mucho que queda en el futuro, sé veraz, sé tú, date una oportunidad, camina hacia ellos, acércate, míralos a los ojos… y deséales: Feliz Navidad.


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