Crítica a la razón práctica

"Porque hay sueños que valen... más que todas las realidades" Antonio García Barbeito

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Lugar: Sevilla, Sevilla, Spain

10/28/2006

Tú y yo


Tú eres, yo siento; tú acudes, yo voy; tú te alegras, yo vivo; tú aplaudes, yo animo; tu asientes, yo escucho; tú pagas, yo espero; tú ganas, yo triunfo; tú quieres, yo amo; tú coges el tren, yo cojo el avión; tú empiezas, yo sigo; tú te caes, yo esquivo; tú proclamas las victorias, yo enorgullezco las derrotas; tú sabes que existe el domingo, yo necesito el domingo; tú crees, yo afirmo; tú sueñas, yo cumplo; tú abandonas, yo lucho; tú te vas, yo permanezco; tú envidias, yo sonrío; tú vistes, yo llevo; tú me necesitas, yo soy independiente; tú bosquejas, yo actúo; tú haces ruido, yo creo música; tú te apagas, yo echo más leña; tú rozas, yo toco; tú hueles, yo pruebo; tú miras, yo saboreo; tú apareces, yo no me muevo; tú subrayas, yo estudio; tú recuerdas, yo no sé olvidar; tú maquillas, yo soy veraz; tu escondes, yo enseño; tú juegas, yo creo; tú lloras de rabia, yo lloro de amor; tú eres mucho de pocos, yo soy poco de muchos; tú presumes, yo callo; tú eres un intento, yo soy un señor; tú eres mortal, yo soy eterno; tú no sabes de dónde vienes, yo sé a donde voy; tú no conoces al orgullo, yo nací con él; tú no puedes dormir, porque yo te quito el sueño; tú no tienes pasión, yo estoy de luna de miel; tú perteneces a Sevilla, yo soy Sevillano; tú te insinuas, yo me desnudo; tú existes cuando ganas, yo gano porque existo; tú vas hacia el sur, yo voy hacia el norte; tú aprendes, yo inventé; tú estás acompañado, yo estoy formado; tú eliges, yo no me equivoco; tú confundes, yo enamoro; tú eres amigo de la ignorancia, yo ruego no conocerla; tú coges el bolígrafo, yo escribo; tú eres compadecido; yo soy competente; tú visitas cuando ganas, yo nunca falto cuando se pierde; tú te ahogas, yo ya buceo; tú copias, yo pienso; tú vives al acecho, yo vivo sin espejo; tú pruebas, yo acierto; tú no conoces la palabra “afición”, yo te la muestro cada partido; tú inviertes en quimeras, yo ya tengo la hipoteca pagada; tu vives en el ayer, yo busco el mañana; tú no tienes pasado, yo hago historia; tú eres sentimental, yo soy apasionado; tú lo creíste ver, yo vivo con él; a ti te engañaron, y a mí me lo contaron; tú eres bético, y yo Sevillista.

10/04/2006

Primer escrito sin lector

Una carta, que nunca llegó a su destino; una lágrima, que no fue consolada; un “te quiero", que nadie escuchó; un grito, que murió ahogado en la garganta; unas manos, que nunca se enlazaron; un beso, que no fue besado; un amor, que no se pudo compartir; una cama, que se llamó soledad; una canción, que sólo ella escuchó; un contrato, donde faltó una firma; una llamada, que nunca se hizo; un castillo, que siempre fue en el aire; un universo, que no era para ella; una rosa, que se fue marchitando; una mirada, que poco a poco se apagaba; un libro, que nunca se pudo leer, que nunca se pudo contar, que nadie miró, en las estanterías… donde habita el recuerdo, donde no existen los finales, donde mueren los sueños…
Y donde alguien escribe,
Que no quiere leer,
los escritos de lo que fue,
porque se siente mal,
porque le hacen daño,
porque no pueden pasar así los años…
Pero qué voy a hacer yo, aunque no quiera leerme, seguiré escribiéndole, pensando que lo hará, cuando nadie mira, y sabiendo así, que hago el amor con él, cada noche, que lo desnudo sin tocarle, y que le beso, sin besarle. Y es que sobran las palabras cuando no se puede explicar un contenido, él es un encanto en todos los sentidos. Es el hombre que siempre busqué, el que siempre quieres que ande por ahí dispuesto a dártelo todo. Pero ahora que lo encuentro, no puedo tenerlo. Y aunque sé que no es para mí, no me arrepiento de todo lo que le di. Por mucho tiempo que pase él siempre será el primero, me acompañarán otros hombres y me abrazarán otros más pero como los suyos no los habrá, y eso nunca se me podrá olvidar.

Y lo peor, es que temo, que no diciéndole esto se le olvide, y ya sólo queden las lamentaciones de un pasado que pudo ser, y no fue; por la ignorancia, de guardar sentimientos...

10/02/2006

A su manera

Recogido de otro Web Log, que al igual que a mí, escasea de escribir.

Mil y un escritos comenzados sin terminar podría poner entre líneas. Pero para qué sirve un principio sin final, un tiempo sin merecimiento de perder.

Quizás sean los tiempos que pasan los que me hacen perder el hilo de mi propia historia, los incontables pensamientos que se abalanzan sobre mí pidiendo tiempo para escribir, todos a la vez, sin dejarse espacio ni tiempo para ocupar un lugar determinado en la estantería del desorden.
Quizás sea mi edad, la que vive cada día como si fuera el último, más con el corazón que con la cabeza, más con la irracionalidad que con la racionalidad, más con mi piel que con mi propio ser.
Quizás sea que me gusta hacer honor al nombre de lo que aquí encabeza, quizás sea que mi mente me pide un descanso, no sé si eterno, no sé si mortal, no sé si contable, no sé si incontable.
Quizás sea que ya no siento lo que siento, o que siento más de lo que antes sentía.
Quizás sea que mis padres se decepcionan al verme escribir, quizás sea que necesito establecer mi vida, quizás sea que el sueño me pide presencia, quizás sea que tengo que dejar las salidas nocturnas, las noches de rincones donde habita el olvido y sólo importa lo presente, muriendo lo pasado, no existiendo lo futuro.
Quizás sea que me he enamorado y todas mis palabras tienen nombre y apellidos íntimos y tímidos a la hora de ser leídos por todos menos su persona, quizás sea que el tabaco me consume segundos y fuerza, quizás sea que empiezo a ser mayor y ya nada volverá a ser como antes, quizás sea que me da miedo a desnudarme delante de un desconocido, quizás sea que estoy ahogándome en un mar de dudas, quizás sea que la imaginación se ha ido con otro, quizás sea que quiero lo que no puedo y no puedo lo que ya tengo, quizás sea que la felicidad puedo contarla con los dedos de una persona sin manos, quizás sea que necesito un abrazo de un querer que me diga que no pasa nada, que todo es como era, que hay que seguir caminando, sin estar siempre preguntando.
Quizás sea que vivo porque es lo que hace la gente, y no muero porque están muy caros los entierros, quizás sea que me urge robar una relojería y parar el tiempo para volver allí donde estuve, donde comencé sin mirar, anduve sin pisar y hablé sin escuchar.
O quizás sea que mi mundo se deshizo sin preguntarme y ahora que me lo está contando aún lloro sin lágrimas, emborrachándome en los recuerdos para poder sonreír y pensar que en algún tiempo, fui feliz.